Soy una mala persona, lo confieso. Me he ganado el auto-repudio por conocerme tan bien. Tal vez debí poner distancia la primera vez que me vi, pero no pude evitarlo: mi misticismo, arrogancia y ese hermetismo patológico tan de mi me atrajeron desde aquél encuentro.
Esa manera de hablar, de tratar a la gente pendeja (de creerla pendeja), esa mentalidad congénita de dejarlo todo al último y esa repudiable fe en mi, me hicieron la persona que soy y a la que ahora no trago ni en pintura.
Dicen que polos opuestos se atraen, imagino que en un punto fui compasiva, humilde e ingenua. Eso tal vez influyó. No se. No se nada.
Esa misma fe que me tengo me lleva a decretar que seguiré intentando aceptar esa neblina otrora luminosidad que existe tan arraigada en mi propia percepción.
Un mal encausado a un bien siempre termina mal... y eso lo he entendido hoy, que nuevamente me veo abofeteada por esta mugre suerte que me he ganado a pulso.
@mafesaro
martes 6 de marzo de 2012
jueves 23 de febrero de 2012
"Algún día entenderás", dicen las madres
Vi. Después de tantos años, por fin pude ver. Creí por un rato en mis argumentos, pero la verdad es que siempre fui cobarde para razonarlos. Tonta.
Puedo darme el lujo de, eventualmente, ser condescendiente con mis apegos y mis inquietudes, soy caprichosa (eso dicen los que dicen que me conoceny eso digo yo también), pero en ocasiones como hoy, invalido la posibilidad de tragarme todita la neta que me he inventado y que el mundo, la masa -ustedes- han inventado.
Cuando aprendemos a leer, aprendemos que un iglú se escribe con i latina y que pollito chicken gallina hen, pero quién, por la caraja madre, nos enseña qué putas es un iglú y por qué se asocian al pinche pollito y a la gallina. Pues nada, solitos lo dedujimos. Porque a enseñar se aprende, y qué mal nos han enseñado. Qué bien hemos aprendido. Qué calamidad.
No obstante (que no es lo mismo que "a pesar") hay gente loca, obsesiva, inquieta, de izquierda, arbitraria, ética, profana, agnóstica, letrada, humilde, culta, patriota y bonita de la que he aprendido mucho y me han ayudado a encontrar el camino que siento que es correcto. Todos, en algún momento, buscamos la ruta del mentado caminito que nos han vendido los motivadores gringos a falta de talento para colocar en el mercado a las barredoras y aspiradoras todopoderosas, pero es cierto que necesitamos un propósito para seguir viviendo, un motivo, un trabajo. Cuestionamientos filosóficos que por más Ed, Edd y Eddy que seamos algún día nos atraviesan la choya cual incipiente relámpago.
Ahí voy, después de entender algunas cosas, ahí voy. Si bien me lo decía mi madre. Solo espero que no se cumpla su más acérrimo deseo: "Híjole, Fernanda... ojalá que cuando tengas hijos te toque una igualita a ti". Entonces, sabré que todo habrá valido idem.
Puedo darme el lujo de, eventualmente, ser condescendiente con mis apegos y mis inquietudes, soy caprichosa (eso dicen los que dicen que me conocen
Cuando aprendemos a leer, aprendemos que un iglú se escribe con i latina y que pollito chicken gallina hen, pero quién, por la caraja madre, nos enseña qué putas es un iglú y por qué se asocian al pinche pollito y a la gallina. Pues nada, solitos lo dedujimos. Porque a enseñar se aprende, y qué mal nos han enseñado. Qué bien hemos aprendido. Qué calamidad.
No obstante (que no es lo mismo que "a pesar") hay gente loca, obsesiva, inquieta, de izquierda, arbitraria, ética, profana, agnóstica, letrada, humilde, culta, patriota y bonita de la que he aprendido mucho y me han ayudado a encontrar el camino que siento que es correcto. Todos, en algún momento, buscamos la ruta del mentado caminito que nos han vendido los motivadores gringos a falta de talento para colocar en el mercado a las barredoras y aspiradoras todopoderosas, pero es cierto que necesitamos un propósito para seguir viviendo, un motivo, un trabajo. Cuestionamientos filosóficos que por más Ed, Edd y Eddy que seamos algún día nos atraviesan la choya cual incipiente relámpago.
Ahí voy, después de entender algunas cosas, ahí voy. Si bien me lo decía mi madre. Solo espero que no se cumpla su más acérrimo deseo: "Híjole, Fernanda... ojalá que cuando tengas hijos te toque una igualita a ti". Entonces, sabré que todo habrá valido idem.
viernes 10 de febrero de 2012
Me rompí. De repente, repentinamente, de repente.
No importa cuántas veces corte la cuerda siempre se teje de nuevo. Me aíslo repentinamente, de repente, repentinamente boom ya no estoy. Desaparezco entre notas de música, pintura, notas de amor, de odio, de desprecio, de añoranza. Qué melancolía la mía, la miseria me abruma y me sosiega a la vez. Esta incoherencia me anuda la garganta, la vierte en jarrones de barro fresco, húmedo. Fluye, fluye mi garganta de repente, repentinamente, de repente. Ya se lo que quiero. Al final siempre se sabe.
"Tan joven, tan sorprendida". Mareada, mareada, el mar me lleva. Compongo música y me vacío como cundo el ocaso fue amanecer desapercibido. Rocío, rocío de noche, de día. Ahora da igual.
¿Qué mas da una, dos, tres veces mirar al cielo en una misma noche? ¿Qué mas da pudrirse de desamparo? ¿Qué más da?
No entiendo de nada y esta sensación devastadoramente placentera me recuerda al ser que nunca fui y que siempre quise ser, al ser nocturno que espera desnuda a la puerta de la penumbra, queriendo ser cubierta de saliva y de jadeos, de arrebatos carnales y dolores venenosos, de esos que incitan a más dolor, a más desprecio, a más apego, a más de todo, a más... más... más. Completo ser, que nunca fui, que quiero ser, que quiero ser, ser, ser.
"Saluda a los ángeles"...
Un poeta. Quiero cogerme a un poeta y jadear poesía.
"Tan joven, tan sorprendida". Mareada, mareada, el mar me lleva. Compongo música y me vacío como cundo el ocaso fue amanecer desapercibido. Rocío, rocío de noche, de día. Ahora da igual.
¿Qué mas da una, dos, tres veces mirar al cielo en una misma noche? ¿Qué mas da pudrirse de desamparo? ¿Qué más da?
No entiendo de nada y esta sensación devastadoramente placentera me recuerda al ser que nunca fui y que siempre quise ser, al ser nocturno que espera desnuda a la puerta de la penumbra, queriendo ser cubierta de saliva y de jadeos, de arrebatos carnales y dolores venenosos, de esos que incitan a más dolor, a más desprecio, a más apego, a más de todo, a más... más... más. Completo ser, que nunca fui, que quiero ser, que quiero ser, ser, ser.
"Saluda a los ángeles"...
Un poeta. Quiero cogerme a un poeta y jadear poesía.
sábado 14 de enero de 2012
La última bocanada.
Todos los placeres del hombre, absolutamente todos, deberían percibirse con sutil fortaleza moral (por aquello de opacar su exquisita existencia con moralismos absurdos). Porque duele no gozar, a mi me duele.
Nada más rompe-bolas que querer darle la última suculenta bocanada de nicotina al cigarro que has amado: desde el apasionado encendido, siguiendo con los traviesos besuqueos y succiones, invirtiendo caricias, pensares, lamentos, desequilibrios y demás ideas, para que entonces, cuando estás a punto de culminar la armoniosa comunión, llegue un hijo de puta y lo apague. No sin antes pronunciar las nefastas palabras "¡Deja de fumar, te va a hacer daño!".
Malditos hippies.
Nada más rompe-bolas que querer darle la última suculenta bocanada de nicotina al cigarro que has amado: desde el apasionado encendido, siguiendo con los traviesos besuqueos y succiones, invirtiendo caricias, pensares, lamentos, desequilibrios y demás ideas, para que entonces, cuando estás a punto de culminar la armoniosa comunión, llegue un hijo de puta y lo apague. No sin antes pronunciar las nefastas palabras "¡Deja de fumar, te va a hacer daño!".
Malditos hippies.
viernes 18 de noviembre de 2011
Uh lala... I would do anything for you, como la canción de Foster the People
Déjame adivinar, no te rasuraste el día de hoy esperando ser un poco menos agradable al tacto. Dije poco menos. He notado que has cambiado de peinado también, te sienta bien ese mechón que te da aires de desprolijo, pero a mi no me engañas, también ha sido a propósito.
No importa qué hagas, siempre te ves igual, como brillante, como feliz, como enamorado de mi.
¡Basta!, que el sonrojo de tus mejillas despierta en mi esas ansias locas que me dan por besarte despacito. Despacito.
No importa qué hagas, siempre te ves igual, como brillante, como feliz, como enamorado de mi.
¡Basta!, que el sonrojo de tus mejillas despierta en mi esas ansias locas que me dan por besarte despacito. Despacito.
jueves 15 de septiembre de 2011
lunes 12 de septiembre de 2011
Tlaquepaque y the moonlight
Te voy a regalar un jarrón lleno de sol.
Por si te da frío, por si no quieres abrir los ojos de noche, por si quieres que tus plantas sean más verdes, por si se te antoja café, por si quieres prender un tabaco.
Te voy a regalar un jarrón lleno de sol para que me recuerdes.
Por si te da frío, por si no quieres abrir los ojos de noche, por si quieres que tus plantas sean más verdes, por si se te antoja café, por si quieres prender un tabaco.
Te voy a regalar un jarrón lleno de sol para que me recuerdes.
lunes 5 de septiembre de 2011
lunes 29 de agosto de 2011
Espera, niña.
¡Ay amor!, tú dispensarás la rudeza, pero es que lo tienes que saber. Ese olor a humedad selvática en las mañanas, esos amaneceres llenos de rocío, esa pesadez del aire calentándose con el sol recién desenvuelto de estrellitas, esa resolana aniquiladora de las 6am... todo eso: me caga.
Yo prefiero la noche. De noche, los entes son más permisivos y pueden salir a perseguir a sus amados humanitos vivos, los juicios espirituales se tumban con la oscuridad.
De noche, la luz es valorada, las veladoras se lucen, el aire es frío y, ahora sí, me abrazas cómodamente.
De noche me doy permiso de velar tus sueños y abrazarlos como míos, puedo bailar sobre tus pasos, correr sin saber qué piso, arriesgarme a sucumbir. De noche te amo bonito.
¡Ay amor!, tú dispensarás la rudeza, pero ¡ah!, cómo me caga que amanezca. Tengo que esperar todo un día para que vuelva a anochecer.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
